En la jornada de ayer, la carretera que unía Monzón con Zaragoza fue escenario de una de esas fugas que mantienen la expectación hasta el último kilómetro. Sergio Samitier, ciclista nacido en Barbastro, protagonizó una escapada que no pasó desapercibida ni para el pelotón ni para los aficionados que siguieron con atención cada movimiento. El esfuerzo sostenido durante la etapa le otorgó un reconocimiento especial: el premio al corredor más combativo.
La distinción le fue entregada este domingo, momentos antes de que se diera la salida a la novena etapa. La fecha coincidió con un acontecimiento personal: Samitier cumplía 30 años. La celebración se trasladó a Alfaro, donde su familia le esperaba con una trenza de Almudévar adornada con velas. Además, en la presentación del equipo, las voces de los aficionados se unieron para corearle el cumpleaños feliz, mientras él recibía el galardón que simbolizaba el mérito acumulado en la jornada anterior
La etapa de este domingo partió desde esa misma localidad riojana con destino a Valdezcaray. El recorrido, marcado por un ambiente húmedo y lluvioso, sobre todo en la recta final, condujo al pelotón hasta la estación de esquí. Para Samitier, después del desgaste acumulado el día anterior, la jornada se desarrolló sin alteraciones, siguiendo el ritmo del grupo principal. La victoria, en esta ocasión, fue para Jonas Vingegaard, quien cruzó primero la línea de meta en la cima.
En el balance general de la gran vuelta, Sergio Samitier ocupa la trigésimo cuarta posición. Más allá de la clasificación, lo ocurrido en la etapa de Monzón a Zaragoza dejó una imagen que permanece en la memoria de quienes lo vieron resistir en cabeza, alentado por el público que, desde toda la provincia de Huesca, acompañó su esfuerzo con aplausos y voces.