Tribuna
Andrea Espuña Sierra A cuatro manos
Tribuna

Prohibido

Andrea Espuña Sierra A cuatro manos
01 febrero 2024

Del rincón de las decisiones educativas, emerge un tema que nunca se ha hundido y siempre ha estado vibrando. El Gobierno de Aragón toma ahora la decisión de prohibir los teléfonos y otros dispositivos electrónicos en todos los centros educativos que estén sostenidos con fondos públicos, a excepción de las universidades.

La medida que lleva en vigor de este miércoles, 24 de enero, restringe el uso de los móviles durante toda la jornada lectiva, incluyendo el tiempo de recreo y las actividades extraescolares. No obstante, se incluyen varias excepciones como que los profesores podrán permitir su uso en clase con fines exclusivamente didácticos o por “motivos excepcionales” bajo aprobación de los padres.

Hasta ahora, la autonomía de los centros les permitía decidir sobre el uso de la tecnología en sus recintos, pero estas nuevas directrices buscan erigirse como paraguas que cubra, con su sombra regulatoria, a todos los colegios e institutos públicos y concertados.

Indudablemente, esta medida surge como respuesta a la creciente inquietud generada por un uso problemático ya constatado entre los niños y adolescentes. El asunto, sin duda, es más profundo en extensión y consecuencia, va más allá de las aulas y recreos, sin embargo, hay una primera encrucijada en la decisión de la DGA que no hay que pasar por alto.

¿Prohibimos o educamos? Suena como un grito en el desierto, un parche fino para un gran agujero. Hablan de velar por la “seguridad” de las escuelas y de la “salud física y mental” de los alumnos. Sin embargo, no puedo evitar sentir que se llega mal y tarde. Me temo que prohibir no evitará el móvil en el estuche durante la clase de historia, ni revisar Instagram entre los árboles del recreo.

En un mundo en el que todo lo podemos hacer desde el móvil, lo bueno, lo malo y lo peor, ¿es dar un paso para atrás? ¿Es esta vía restrictiva el camino acertado, o deberíamos encauzar nuestros esfuerzos hacia programas formativos y jornadas orientadas a familias para un uso más seguro y responsable? La respuesta, como en toda epopeya educativa, requiere de un diálogo pausado y la inclusión de todas las voces. Pero, sobre todo, conviene recordar que la base hay que traerla aprendida desde casa.

Suscríbete aquí a nuestra nueva newsletter

Más en Tribuna