La consejera de Bienestar Social del Gobierno de Aragón ha visitado Monzón, en donde ha conocido El Pisico de Cáritas Diocesana. Se trata de un centro para personas mayores válidas, que ayuda a personas que no pueden continuar viviendo solas en su domicilio habitual, pero que tampoco requieren todavía una atención residencial permanente.
Durante la visita a El Pisico, la consejera de Bienestar Social ha destacado el valor de este tipo de recursos. «Permiten anticiparse a situaciones de mayor dependencia, ofreciendo acompañamiento y atención personalizada», ha señalado. En este sentido, ha subrayado que El Pisico es «un servicio de residencia permanente para personas mayores, que valiéndose por sí mismas para actividades de la vida diaria, no puedan o quieran permanecer en su domicilio por diferentes circunstancias».
El centro, gestionado por Cáritas Diocesana Barbastro-Monzón, cuenta actualmente con 18 plazas y acoge a 13 personas mayores. En 2021 se trasladó a Monzón desde Binéfar, donde comenzó su andadura y recientemente se ampliaron las instalaciones. Así, ha evolucionado desde vivienda tutelada a centro residencial para personas mayores válidas, adaptándose al nuevo perfil de usuarios y a una demanda creciente.
Coordinación
La consejera ha valorado la colaboración con entidades del Tercer Sector. «La coordinación entre administraciones públicas y organizaciones sociales es clave para dar respuestas ágiles y humanas a realidades complejas como el envejecimiento o la soledad no deseada», ha indicado.
Asimismo, ha recordado la labor del Gobierno de Aragón en su apuesta por el envejecimiento activo y saludable. Destacó el impulso de recursos intermedios, el apoyo a la permanencia en el entorno habitual, el fomento de la autonomía personal y la ampliación de programas de prevención de la dependencia y de participación social de las personas mayores.
«Queremos que las personas mayores puedan decidir cómo y dónde vivir el mayor tiempo posible y con apoyos adecuados», ha afirmado Susín,. Y ha incidido en que Aragón «avanza hacia un modelo de cuidados centrado en la persona, más flexible, más cercano y más respetuoso con los proyectos de vida».
La visita ha finalizado con un recorrido por las instalaciones y un encuentro con responsables del centro y personas usuarias. La consejera les ha trasladado el compromiso del Departamento de Bienestar Social y Familia con este tipo de recursos, esenciales para el bienestar de las personas mayores en el territorio.







