2026 queda marcado en la historia de la recién nacida Denominación de Origen Aceite del Somontano como el primero en el que veremos en el mercado el oro líquido con la etiqueta de esta esperada certificación de calidad. «Esperamos que en marzo o abril –explica Carlos Domínguez, presidente de la DO– salga al mercado el primer aceite con certificación».
De esta manera, se hace realidad un deseo que se planteó por primera vez, en público, en el año 2002. Carlos Domínguez resume: «Cuatro años con la meta puesta en la denominación de origen, pero más de 15 currando en el sector» para conseguirlo. Es decir, fijando el territorio y las variedades que se incluyen en la DO Aceite del Somontano. Y es que, al final, lo importante para formar parte de esta pasa tanto por que la aceituna se recolecte dentro de los límites marcados como que sea en este mismo territorio donde se elabore el aceite. A ello hay que sumar que cumpla las características organolépticas marcadas en el pliego de condiciones.
«El territorio viene definido por los proveedores de las almazaras», resume el presidente de la DO Aceite del Somontano. Es decir, del lugar en donde se cultivan las aceitunas que luego llegan a transformarse en esta comarca. Una comarca política somontanesa que aporta 29 municipios a la nueva marca de calidad. A ellos, tal y como se puede observar en el mapa, se han agregado otros territorios adyacentes. Así, la denominación de origen se nutre de olivares de tres municipios de Sobrarbe, de otros tres de Ribagorza, de uno de Cinca Medio, de otros dos de Monegros y de tres más de Hoya de Huesca.
Municipios de la DO Aceite del Somontano
A los 29 municipios de la comarca de Somontano se han sumado otros limítrofes hasta alcanzar los 42 que conforman la nueva Denominación de Origen. Son Boltaña, Aínsa y Abizanda, en Sobrarbe; Graus, Secastilla y La Puebla de Castro, en Ribagorza; Fonz, en Cinca Medio; Castelflorite y Lastanosa, en Monegros; y Angüés, Casbas de Huesca y Loporzano en Hoya de Huesca.
Las variedades de la DO Aceite del Somontano
La DO Aceite del Somontano también se caracteriza por otro aspecto: las variedades con las que se permite elaborar el oro líquido. Según el pliego de condiciones, suman 17 tipos de aceituna diferentes. Solo de estas pueden etiquetarse aceites monovarietales con esta nueva denominación de origen. Además, el nuevo aceite virgen extra del Somontano deberá incluir, al menos, el 85 por ciento de una o varias de estas variedades.
«Queríamos limitar la arberquina– puntualiza Carlos Domínguez–, a la vez que mantener las variedades autóctonas». De esta manera, garantizan que este tipo de aceitunas proporcionen las características organolépticas de la nueva marca de calidad. De esta manera, los aceites del Somontano se definirán por ser un AOEVE con aceitunas de recolección temprana: «Comenzamos en octubre», recuerda Domínguez, lo que proporciona «aceites más verdes, más intensos, con más picor y amargor», describe.
Las variedades del Aceite del Somontano
Los nuevos aceites de la DO deben estar elaborados, al menos en un 85 por ciento de una de estas 17 variedades autóctonas de aceitunas: albareta, alcampelina, alía, alquezrana, blancal, caspolina, cerrecera, cerruda, gordal del Somontano, injerto, mochuto, negral de Bierge, neral, nación, pansareña, piga y verdeña.
El pliego de las condiciones técnicas detalla estas características organolépticas: «El Aceite del Somontano presenta un perfil sensorial con intensidades claramente perceptibles», recoge. Y subraya que «destacan los frutados verde de aceituna, hierba, hoja, almendra, tomate y verde». También se describen las característica físico-químicas del aceite, como la acidez (menos o igual a 0’4 %).
Por otro lado, todo un apartado se dedica a los factores que acreditan este aceite del Somontano con su territorio. Así, se incluye la descripción física de este: su orogenia, geología, morfología, grafía, suelos y clima. Y también los factores humanos. En este caso, se reconoce la «gran riqueza y diversidad genética» de los olivares del Somontano. Además, se habla de las «variedades de olivo singulares presentes en la zona de producción» y se establece la relación causal entre el área geográfica y las características del producto.
Exigentes requisitos
Formar parte de una Denominación de Origen no resulta sencillo. Para que los consumidores cuenten con garantías de calidad, se establecen sistemas de control y certificación, con registro de los olivares, de los elaboradores y envasadores y llevando la correspondiente trazabilidad.
Las almazaras «son la parte responsable de asegurar que los aceites de oliva virgen extra cumplen los requisitos del pliego de condiciones», establece el documento oficial. Para ello, deben conservar los correspondientes documentos para certificar el origen y las características de la aceituna.
También se vigila cómo se obtiene el producto. El pliego establece que la recolección «solo se realizará de frutos sanos que procedan directamente del árbol» y que serán «obligatorios sistemas de control que garanticen la separación de calidades durante la recolección, transporte y en la almazara». En cuanto al procesamiento de la aceituna, debe realizarse «antes de 24 horas desde su recolección en campo».
Otras condiciones pasan por que el tiempo de batido máximo sea de 60 minutos, con una temperatura máxima de 32ºC. Otro aspecto que se debe cuidar, el almacenamiento del aceite. «En interior y, exclusivamente, en depósitos que garanticen una correcta conservación, evitando exposición a la luz y debidamente identificados con el nombre de la DOP», detalla el documento técnico.
Este se cierra con una mención al etiquetado, que incluirá ‘Aceite del Somontano’ y el logotipo elegido por la nueva denominación de origen.








