En torno a 50.000 euros ha invertido este año en los parques y jardines del municipio el Ayuntamiento de Barbastro. Y la intención pasa por incluir una partida igual en los presupuestos de 2026, que se prevé presentar en breve. De la mano de Javier Garcés, concejal de Servicios, comprobamos las mejoras realizadas, que han alcanzado buena parte de los parques municipales, desde Cregenzán al parque de La Mina, pasando por La Paz y pequeños arreglos en otras zonas.
Uno de los obstáculos con los que se encuentra el concejal se llama burocracia. Los servicios jurídicos del Ayuntamiento consideran inversión a lo que cualquiera llamaríamos mantenimiento. Esto implica que arreglar una valla, un suelo, un columpio conlleva todo un proceso administrativo con su licitación y adjudicación del correspondiente contrato, con todos los dilatados plazos que todo ello supone.
Aun así, a principios de 2025 se logró reunir una lista con los desperfectos, grandes y pequeños, que se observaban en los diferentes parques de la ciudad. A partir de ahí, se han podido contratar, por lotes, los trabajos de mejora que ahora están concluyendo. Algunos, de gran envergadura, como la tirolina y la nueva mesa de ping pong instalada en el parque de La Paz. En este también se ha colocado un nuevo columpio inclusivo, en una zona en la que esta atracción quedó vandalizada el año pasado. También la reforma del parque de Cregenzán. Garcés comenta que se han colocado los elementos solicitados por los vecinos de este núcleo.

El parque de San Fermín y el Félix de Azara
Otros trabajos han sido el cambio de pavimento en el parque de San Fermín (se ha sustituido el cubrimiento de lo que fue una pista deportiva por el caucho de colores) o la mejora en el Félix de Azara. “El proyecto inicial proyectó dos balsas unidas por una canal, que se llenarían de agua desde la acequia de San Marcos”, detalla el edil de Servicios.
Sin embargo, apenas se llegó a concluir esta idea, quedando aquellas balsas abiertas y acumulando hojas y tierra. Ahora, el Ayuntamiento se propone rellenarlas y convertirlas en un elemento verde y de esparcimiento en este parque. Ya han comenzado con una de ellas, preparada para acoger una suerte de jardín vertical. “En forma de pirámide, se plantará arriba arbolado; en una segunda línea, arbustos de hoja perenne y caduca, y una tercera línea con una planta tipo enredadera”, describe Garcés. En la segunda balsa se colocará un columpio novedoso, con forma de helicóptero, para los niños y niñas más pequeños.
Otras acciones, de menor envergadura, han permitido reparar desperfectos en múltiples conjuntos multijuego (sustitución de cuerdas, cubrimiento de grietas en los pavimentos…). “Hemos hecho una puesta punto. No ha quedado parque con algún elemento dañado en el que no hayamos actuado”, declara Javier Garcés. Además, añade, “hemos adquirido algunos elementos de más, que se quedan en stock para sustituir los que se vayan deteriorando”.
Otras inversiones
A los 50.000 euros destinados a todas estas mejoras a lo largo y ancho del municipio, se han sumado otras partidas. Así, el concejal de Servicios, destaca que el parque de La Paz sumó unos elementos de calistenia, impulsados por el área de Deportes, hace un año. En la nueva tirolina de este espacio, el mayor de Barbastro, también tuvo que ver la concejalía de Juventud, a través del Consejo de la Infancia y la Adolescencia.
Además, Garcés destaca otras partidas presupuestarias que también terminan, al menos en parte, en parques y jardines. Así, cuentan con algo más de 300.000 euros para trabajos a empresas de jardinería, lo que permite contratar el mantenimiento de las zonas verdes. Y otra partida se destina a la reposición del arbolado. En este apartado, el edil de Servicios aclara que no se trata solo de comprar nuevos ejemplares para los alcorques vacíos. Si no que los trabajos incluyen quitar el tocón, renovar la tierra, reparar en su caso el riego… “Y ponemos árboles ya de cierta envergadura, para que agarren ya con fuerza”, explica.
Mirada experta del jardinero municipal
Estos detalles, igual que la forma en que se podan los árboles en los diferentes puntos de la ciudad, cuentan con la mirada experta del jardinero municipal. Garcés alaba su tarea, que hace que se planifiquen las tareas y se diseñen los espacios verdes de la ciudad bajo criterios profesionales. En este sentido, destaca el parque de La Mina. “A algunos puede parecerles un parque descuidado, pero es que se trata de un parque naturalizado, no de tipo francés con sus parterres y zonas de césped”, explica. Una zona verde, la segunda mayor de Barbastro, que transformó un antiguo barranco. Su orografía provoca que se puedan ver aspectos “descuidados”, dificultando que el riego sea uniforme o que el agua deje escorrentías en los caminos de paseo.
El concejal de Servicios, sin embargo, pone el foco en la gran variedad arbórea y arbustiva de La Mina, “con más de 30 variedades”. Aspecto que, agrega Garcés, “contribuye a la buena valoración de Villas en flor, igual que zonas como OIearum”.








