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Mayo y coronavirus

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Sección: MI PEQUEÑA PALABRA

Estamos en el mes de Mayo, siempre florido y mucho este año con tantas lluvias previas, y uno diría que eso del coronavirus ha sido un mal sueño: “que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son”, como concluye Segismundo en su soliloquio, reflexión cumbre del drama español, escrito por Pedro Calderón de la Barca. Pero no. El despertar nos devuelve a la realidad y esa es tozuda y ahí seguimos. Siguen las preguntas, siguen los comentarios, siguen las dudas y los miedos, siguen las esperanzas y sigue el esfuerzo por superar algo que nos puede y a lo que ni siquiera vemos con las posibilidades de nuestra vista. Pero es un virus que puede alcanzar a cualquiera, no hay clases sociales, ni razas, ni culturas, ni religiones, y hace experimentar el sufrimiento y hasta la muerte. Así de duro es el tema. Pero el virus no razona y el hombre, sí. Ha de vencer al fin la razón, seguro.

Y por eso sigue la vida y ha de seguir. Y yo quiero hoy ofrecer mi pequeña palabra al mes de mayo cristiano y a María, la madre de Jesús, el Hijo de Dios. ¡Qué dignidad y grandeza de mujer, ¡Madre de Dios!

Si miramos en el Evangelio qué se dice en él de María, nos sorprenderemos: allí se dicen pocas palabras de ella y muchos silencios. Dice el Evangelio que ella meditaba y guardaba las cosas en su corazón. Llaman la atención los silencios de María. ¿Podría esto indicarnos que en el silencio de las cosas profundamente vividas hay armonía, creatividad y entereza de alma? Necesitamos el silencio para comprender nuestra vida y acercarnos con respeto al alma de los demás. Es, desde el silencio interior, desde donde podemos pensar, comprender, y escuchar a los demás.

 Llevamos muchos días de alguna manera en silencio. Todo esto que está sucediendo nos ha sorprendido a todos y nos va dejando sin palabras. Es muy difícil interpretar lo que en esta pandemia universal vivimos y sufrimos. Necesitamos silenciarnos, pensar y orar. En los momentos difíciles hemos de pedir una luz especial para ver y aprender.