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Charlando con Ignacio Viscasillas

El periodista navarro fue director de El Cruzado Aragonés los años 1993 y 1994. Ahora, echa la vista atrás para recordar esta bonita etapa en el medio de comunicación barbastrense.

Pablo Alvira Fuertes 19/07/2021
Nacho Viscasillas
Ignacio Viscasillas

El periplo de Ignacio Viscasillas en El Cruzado Aragonés fue breve pero intenso. Corría el año 1990 y el periodista navarro vivía en Almería, donde se había trasladado para buscar trabajo. En la ciudad andaluza le comunicaron que había sido seleccionado en una beca de la Asociación de la Prensa de Aragón en el semanario barbastrense. Él, pamplonica de nacimiento, no conocía la zona pero Barbastro le enamoró. Cuando entró en El Cruzado Aragonés, Manolo Garrido era el director y -dice Viscasillas- siempre le daba buenos consejos.

«Recuerdo mi primera noticia sobre el Hospital que fue a primera página y yo estaba flipando. Era un crío», señala. Acabada la beca, fue «a buscarse la vida» hasta Lérida. Sin embargo, recuerda que en el trayecto entre la ciudad catalana y su Pamplona natal, al pasar por Barbastro «sentía un cosquilleo porque siempre quise volver». Regresó muy joven a la ciudad del Vero como corresponsal del Heraldo de Aragón y coincidió con que había hueco en la dirección de El Cruzado Aragonés.

«Me lo ofrecieron y fui director durante un año (1993-1994). Pero siempre he sabido donde estaba. Tenía de compañero a Ángel Huguet que era el motor del medio. Recuerdo con particular estrés el Extra de fiestas, era una cosa tremendamente larga pero uno quedaba muy satisfecho finalmente», destaca. También hace memoria con especial aprecio a los miembros del Patronato, siempre muy valorados por Viscasillas, que se preocupaban por sacar adelante El Cruzado Aragonés cada viernes.

El futuro del periodismo

«Mi mayor preocupación como director fue intentar dar voz a todos y medir bien lo que hacía. Al ser un semanario intentábamos trasladar temas interesantes que la gente no supiera. Pensar temas de más calado», confiesa. Viscasillas sabe que una parte importante de El Cruzado es que muchos lectores no están en Barbastro, además de los que hay en las comarcas aledañas, gente que vive fuera de la provincia. «Sienten la ciudad como algo muy suyo, la persona de Barbastro que vive en Madrid siente más cariño por El Cruzado Aragonés que por cualquier otro medio regional», asegura.

En ese sentido y para concluir, está convencido de que medios como el barbastrense tienen futuro: «Si profundizan en reportajes se puede llenar ese vacío que hay y que los medios tradicionales no pueden. Tiene futuro pero desde luego también está en la red». Bien sabe de digitalización el periodista navarro: fundó y dirige sportaragon.com, un diario digital que da cobertura a todos los deportes aragoneses. Añade Viscasillas generalizando que el periodismo de ahora, «escrito desde las trincheras» no tiene ni pies ni cabeza y medios como El Cruzado Aragonés, sin embargo, poseen un próspero futuro.