Banner

Opinión Editorial Optar por lo pequeño

20 de enero de 2017

Jornada importante la que vive la Iglesia: Jornada de la Infancia misionera. No es poca cosa creer en la fuerza que tienen los niños para hacer mucho bien a los demás y saber que en la infancia es donde deben ponerse los cimientos para una vida que sirva para el bien de todos.

Puede ser bueno que en torno a esta Jornada remansemos nuestra mirada en los más pequeños, en los nuestros más cercanos y en los otros más lejanos, y que tengamos corazón para ver en ellos esperanzas y necesidades. Los adultos somos responsables de la vida de los más pequeños y los objetivos de la Jornada de la Infancia misionera habríamos de acogerlos como nuestros. Pretende esta Jornada iniciar a los niños en la experiencia religiosa, suscitar en ellos una disposición a pensar en los demás e implicarles ya en actividades propuestas para ayudar a los niños más necesitados.

El lema de la Jornada de este año es Sígueme, palabra esencial de Dios que hay que escuchar y responder, y es una continuación, tercer momento, de las dos Jornadas anteriores en las que se les recordaba a los niños que todos somos hijos de Dios, personalizando esta verdad diciendo que «yo soy uno de ellos», y que por ese don, había que decir «gracias».

Contemplar a los niños y ver su fragilidad debe despertar en los adultos el compromiso de trabajar por evitar sus desgracias. Hay que hacer cuanto sea necesario para no sobrellevar la injusticia de ver todavía a niños abandonados, sometidos a trabajos que van más allá de sus capacidades y de sus derechos, víctimas de comercio o de la droga, olvidados o muertos aun antes de nacer. El año 1924 se aprobó la llamada Declaración de Ginebra donde por primera vez se afirmaba la existencia de derechos específicos de los niños así como la responsabilidad de los adultos hacia ellos. En 1947 nació UNICEF y en 1959 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración de los Derechos del Niño.  España tiene aprobada una Ley de la Infancia que se va revisando y actualizando pero se constatan, y hay que evitarlas, fracturas entre la legislación y la injusticia egoísta de algunos sectores de la sociedad.

Nos unimos a esta Jornada para insistir en que los niños, y hay que subrayar a tantos todavía hoy en injusto sufrimiento, son dignos de respeto, de protección, de atención personal y de ayuda educativa, social y religiosa.  

 

© El Cruzado Aragonés C/.  Graus, nº 10 - 22300 Barbastro (Huesca) Teléfono: 974310633 Fax: 974315183 CIF: R2200028E

D.L. HU-11-1953

Web optimizada para una resolución de 1250x768

Diseño páginas web Barbastro