16 de octubre de 2015

Cambio de paradigma

Ver la realidad de una manera nueva, desde la fe

Damos en esta semana un paso más ayudándonos a caminar y a vivir con ojos de fe.

Perdonad mi osadía y que os invite a cada uno a poner a nuestra Diócesis en clave de «SOL», esto es, a «vocacionalizar» nuestra Iglesia del Alto Aragón.

Creo que no podemos seguir lamentándonos por más tiempo. La historia que es maestra de la vida nos enseña cómo todo cambio de paradigma se produce cuando somos capaces de hacer una lectura de los acontecimientos desde una óptica nueva.

¿No fue acaso esto lo que hizo Jesús con aquellos discípulos de Emaús? (Lc 24, 25) El dolor, la frustración, el posible sentimiento de culpa, sus miedos, sus fugaces esperanzas y sus muchas preguntas…, como las que podamos tener ahora nosotros, fueron recogidas por aquel desconocido y resituadas en una historia mucho más amplia que trasciende los límites del tiempo y se extiende hasta la eternidad…

¡Qué torpes y necios seguimos siendo cuando nos empeñamos en «enmendarle la plana» al Señor! ¿No era preciso que se cumpliesen las Escrituras…?

Leamos pues de nuevo las Escrituras y descubramos cómo el Señor nos está ofreciendo una visión más amplia del sentido y alcance de la vocación cristiana en sus diversas manifestaciones y concreciones, como proyecto y camino de santificación personal en el servicio a la misión evangelizadora de la Iglesia.

Dejemos actuar a Dios y tal vez, como entonces, nuestro corazón vuelva a estar en ascuas…

.- y lo que nos parecía tan confuso ofrezca ahora nuevos horizontes;

.- lo que nos parecía tan opresivo resulte plenamente liberador;

.- lo que nos parecía tan triste sea la fuente de nuestra verdadera alegría.

La Sagrada Escritura, la Tradición y el Magisterio de la Iglesia, leídas en clave vocacional, nos permiten sin duda extraer principios, líneas, criterios pedagógicos verdaderamente iluminadores.

Pero este cambio de mentalidad, a mi entender, pasa necesariamente por la renovación interior del clero diocesano, que está llamado a ser el alma y motor de la «vocacionalización» de las comunidades, grupos y movimientos apostólicos.

En la próxima semana comentaré especialmente cómo pienso que debe ser el sacerdote de hoy y para hoy Y os animo a rezar siempre por los sacerdotes.

Con mi afecto y bendición

+ Ángel Pérerz Pueyo

Obispo de Barbastro-Monzón